
Mercedes-Benz es muy reconocida por sus automóviles, pero ha fabricado antológicos vehículos de todo tipo. Conozca todo sobre un camión eterno: el Mercedes-Benz T2.
Los camiones han sido parte importante del legado automotriz de Mercedes Benz, con modelos que han perdurado en la memoria o, como es el caso, con una vitalidad para permanecer en el mercado por décadas. Desde 1967, el Mercedes Benz T2 es una referencia obligada cuando se hable de permanencia y adaptabilidad a diferentes tiempos y regiones geográficas.
En enero de ese año, Daimler-Benz AG presentó los modelos L 406 D y L 408 de la primera generación del T2, construidos en la planta de Düsseldorf, Alemania. Estos vehículos destacaron en particular por su robusta construcción, y su estética de avanzada los fijó en el imaginario popular. La filosofía modular de su desarrollo permitió variantes tan diversas como el minibús O 309, una de las versiones producidas.
El motor del Mercedes-Benz T2
Con su singular morro corto, el Mercedes Benz T2, presentaba bajo su capó el fiable motor OM615, de 1.98 L de cilindrada y 55 CV a 4350 rpm y existía la variante de 2.2 L y 65 CV.
El motor Mercedes-Benz OM 621 era un diésel con inyección pre-cámara y cuatro cilindros en línea, fabricado desde 1958 hasta 1983. La abreviatura OM identifica los motores diésel producidos desde 1935 hasta la actualidad y derivan de aceite de motor: o sea, motor que funciona con diésel. Con más de cuatro décadas y millones de unidades fabricadas, el MB OM621 todavía marcha por las calles del mundo, en cientos de miles de vehículos. Para mayor diversidad, una gran ventaja no muy común entonces, estaba disponible un motor de gasolina de cuatro cilindros, de desplazamiento idéntico y 80 CV a 5000 rpm.
El mayor acierto del MB T2 fue su capacidad para cubrir, él solo, la franja de mercado que antes ocupaban las furgonetas más pequeñas Mercedes-Benz T1 y los camiones más pesados, fabricados en Wörth. El Mercedes Benz T2 estaba disponible en versiones furgón, camión ligero con plataforma –con cabina simple o doble– o minibús. Se vendió lo suficiente para extenderse por diez años con apenas cambios hasta que, en 1977, el chasis se modificó para el montaje de una caja más grande y carrocerías de autobuses, en dos anchos diferentes. Para complementar estas modificaciones se hicieron pequeños cambios estéticos y las luces traseras fueron colocadas levemente más altas y ya no se encontraban en las esquinas de los paragolpes.
En 1981, el T2 recibió una reestilización: la diferencia más visible era una nueva parrilla frontal, ahora toda de plástico negro, que daba una sensación barata y frágil.