
Luego de reseñar el hermoso Delahaye 175S, cumplimos nuestra promesa y traemos el modelo más conocido de esa marca francesa: el Delahaye 135, Coupe de los Alpes.
El Delahaye 135 se presentó por primera vez en el Salón de París de 1935 y significó un punto de inflexión en el hacer del fabricante francés. Con su desarrollo y producción dejó clara su vocación de construir automóviles más deportivos que en su etapa anterior.
Te puede interesar: Delahaye 175 S Roadster por Saoutchik: Invaluable
Era un vehículo de hermoso diseño, con líneas fluidas que adelantaron su tiempo y cuya permanencia encontramos aún en modelos de los años cincuenta. Tanto su chasis como su motor fueron de avanzada y tuvieron permanencia en el tiempo.
Fue apodado como Coupe de los Alpes tras su brillante victoria en el Rally Alpine, en la década del treinta, cuando aún se competía solo en territorio francés, con salida desde Marsella y se llamaba Rallye de los Alpes Franceses.
El chasis –obra del ingeniero Jean Francois- era de vigas en rectángulo, con travesaños cruzados en el centro, que garantizaba gran rigidez y estabilidad. Esto se complementaba perfectamente con el esquema de suspensión delantera independiente y barra estabilizadora transversal.
Esta estructura resultaba excelente para alojar al motor Tipo 103, un seis en línea de larga carrera –típico de la época- válvulas a la cabeza, y cuatro apoyos para el cigüeñal. Luego, el Delahaye 135 se ofrecía con dos variantes de ese motor: La más humilde tenía 3.2 litros y, con dos carburadores Solex type 40, lograba 95 CV. Luego, un tercer carburador subía esa cota a 110 CV.
Te puede interesar: Museo del automóvil en Cuba reabre en su totalidad + Galería
Esta máquina se acoplaba a un esquema de tracción trasera, liderado por una caja de cambios manual, de cuatro velocidades parcialmente sincronizadas, o bien mediante un preselector electromagnético Cotal, de cuatro velocidades. Con esta configuración lograba una velocidad máxima de 148 km/h.
El Delahaye 135 contaba con frenos Bendix operados por cable, a pesar que los frenos hidráulicos existían desde 1924.
Este emblemático modelo tuvo varias versiones, de mayor rendimiento. Entre ellas se cuentan el 135M, el 168 o el 135 MS, este último con 145 CV de potencia y en la variante de competición sobrepasaba los 160 CV.
Competición
El 135 fue exitoso compitiendo a finales de los treinta, ganando el Rally de Montecarlo en 1937 y las 24 Horas de Le Mans en 1938. En esta última, además, quedaron dos Delahaye más en el segundo y cuarto lugar. Antes, en 1935, un 135 estándar llegó séptimo en Le Mans y, en 1937, los 135MS llegaron en segundo y tercer lugar.
Los 135 de competición establecieron plusmarcas en el Ulster Tourist Trophy y se ubicaron segundo y tercero en las Mille Miglia de 1936. Todavía ¡en 1949! Un Delahaye 135MS ganó el Gran Premio de Australia.