
El cinturón de seguridad, tal como se conoce en la actualidad, tuvo su invención en 1959. Pero le invito a conocer su desarrollo y cuánto tiene que ver Volvo en ello.
Desde el siglo XIX con el transporte de vehículos propulsados por caballos comenzó a utilizarse una especie de cinturón que evitaba que las personas saltaran de su asiento y fueran tumbados al suelo durante algún recorrido.
Un poco más tarde, en las primeras décadas del siglo XX, durante la Guerra Mundial, se les incorporó un prototipo de cinturón de seguridad a los aviones que no tenían cubierta las cabinas de los pilotos. Era un diseño de dos puntos que protegía a las personas contra impactos o caídas libres.

Con el paso del tiempo, cercano a la mitad del siglo, comenzaron a utilizarse los cinturones de seguridad en la industria automovilística. Es en 1948 cuando Preston Tucker diseñó el primer cinturón de dos puntos para autos del modelo Tucker Sedan y Tucker Torpedo. Tucker queda expuesto ante los tribunales por fraude en su compañía antes que la invención del cinturón tuviera el reconocimiento que merecía.
Once años más tarde, Nils Bohlin, ingeniero del fabricante sueco de autos Volvo, rediseña la forma de los cinturones de seguridad. Es así como surge en 1959 el cinturón de tres puntos de anclaje que se continúan usando a los días de hoy. A partir de esa época cada unidad de su modelo Amazon incluyó este diseño creado por Bohlin como medida de protección para los conductores.
Lo realmente sorprendente de la compañía Volvo es que decidió liberar la patente para que el resto de marcas pudieran aumentar la seguridad de los viajeros implementando en sus automóviles el cinturón. Convirtiéndose de esta forma en la norma universal de los vehículos de calle del mundo entero.
Desde su creación hasta los días actuales, el modelo de los cinturones de seguridad se ha ido transformando y mejorando para disminuir cada vez más la cantidad de accidentes promedio anuales. Se han realizado mejoras respecto a los anclajes con la integración de pretensores que sujetan a la persona impidiéndole moverse del asiento lo menos posible.
Actualmente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cinturón de seguridad reduce un 50 % el riesgo de fallecimiento y un 75 % el de lesiones graves. Su uso y correcta sujeción es obligatorio casi en la totalidad de los países, para todos los pasajeros con el vehículo en marcha.