
Willys dominó por años el nuevo sector de vehículos todoterreno, nacido luego de la Segunda Guerra Mundial, al presentar una versión civil del Jeep. Sin embargo, a finales de los 50 la situación es diferente y comienza a tener competencia, sobre todo con la aparición del International Scout, presentado en 1960, un campero moderno, de línea elegante, cómodo y con una suavidad de manejo digna de un automóvil.
Entonces, se aceleró el desarrollo de una nueva camioneta para remplazar a la venerable Station Wagon. Ya existía el proyecto del prototipo Malibu, exhibido en 1959. Era un concepto interesante, pero sus líneas carecían de originalidad y elegancia. Se contrató entonces al diseñador Brooks Stevens, creador de la Station Wagon original, allá en 1945. A mediados de 1961 ya estaba listo un prototipo en arcilla, con una silueta más cuadrada y parrilla sobresaliente, relativamente angosta, y compuesta por finas barras cromadas verticales.
El resultado fue un vehículo imponente: 4.65 m de largo, 1.9 m de ancho, 1.62 m de alto y un peso cercano a las dos toneladas. Tenía capacidad para 6 pasajeros con mucho equipaje, y convenía a las familias numerosas de la época, siendo la opción ideal para ir de vacaciones al campo o a un viaje de pesca. Este sería el Jeep Wagoneer, cuya esencia lo convertiría en el precursor de los tan populares vehículos utilitarios deportivos, o SUV, modernos.
Se presenta en noviembre de 1962 y revoluciona el sector con sus novedosos conceptos de espacio, movilidad, capacidad tractiva y confort. De inmediato supera a su competencia directa, pues aunque es relativamente grande, es más ágil y compacto que el International TravelAll y el Chevrolet Suburban, los cuales tienen estructura de camión. Su mecánica es sólida, lidereada por el motor Tornado, un seis cilindros en línea de 3.8 l y 140 CV. Su capacidad tractiva también es muy superior, gracias a emplear tracción 4x2 o 4x4, y suspensión delantera independiente. Además, por primera vez en este tipo de vehículos se ofrece la transmisión automática, algo del agrado de muchos clientes que la prefieren. La estándar era mecánica, de 3 cambios, con mando en la columna de dirección. Configurado con la caja automática el Wagoneer lograba ir de 0 a 100 km/h en 15 s.
El precio de base de un Wagoneer era cercano a los 2 500 USD, pero había numerosas opciones disponibles. Entre las más populares estaban –además de la mencionada transmisión automática– la dirección asistida, los frenos asistidos, la radio y los cinturones de seguridad. Esta primera generación se fabricó en la planta de Kaiser-Willys en Toledo, Ohio. El Jeep Wagoneer existió como modelo hasta 1991, cuando desaparece.