
The Shape of Speed es el nombre de la exposición que tuvo lugar del 16 de junio al 16 de septiembre, en el Museo de Arte de Portland, EE. UU. Se dieron cita auténticas ejemplares de los años 30 inspirados en el estilo Art Déco: Porsche, Bugatti, BMW, Bentley, Voisin, Talbot-Lago, Adler, Cord, Chrysler y Mercedes; además de dos motocicletas.
La influencia de este estilo, también llegó al ámbito automovilístico; los diseñadores se inspiraron en las líneas aerodinámicas de la aeronáutica y el resultado es visible en sus creaciones, las líneas son prolongadas exageradamente.
Bugatti, Type 57 Aerolithe (1935) fue uno de los automóviles más extravagantes de los años 30. De líneas redondeadas y fluidas, contrastaba con las formas más angulosas del momento. Tras presentarse en algunos salones internacionales, desapareció.
El ingeniero William Bushnell Stout fue un visionario aplicó al Stout Scarab (1936) innovadoras técnicas aeroespaciales del momento: chasis ligero monocasco y asientos reconfigurables. Redujo los costes de producción e incluyó a bordo una pequeña mesa y hasta un diván.
Joseph Figoni y Ovidio Falaschi, dos de los carroceros más reconocidos de los años 30, diseñaron el Delahaye 135 M Roadster (1938), al que se definió como “la elegancia parisina sobre ruedas”. Se produjeron muy pocas unidades, casi todas adquiridas por aristócratas.
El Chrysler Thunderbolt (1941) fue el primer coche americano que incorporó una capota rígida desmontable. Solo se construyeron cinco unidades.
BMW R7 Concept Motorcycle (1934), aunque este prototipo con bastidor de acero se presentó en un Salón del Automóvil en Alemania, cayó en el olvido y se le perdió la pista. En 2005 fue rescatado y restaurado por BMW.
Partiendo de una Henderson Model KJ, el carrocero Orley Ray Courtney diseñó Streamline Motorcycle (1930). El frontal estaba inspirado en el Chrysler Airflow y la zaga en un Auburn.