Hace apenas una semana comentábamos sobre un espectacular coche francés desaparecido en los años cincuenta y casi olvidado en la actualidad. Justo quedamos en el repentino eclipse de su buena estrella a manos de Citroen y del Gral. Charles de Gaulle, ferviente admirador de este último.
Noticias por categorías
Como el mercado automotor chino es el de mayor crecimiento del mundo, desde hace algún tiempo, ya tenemos los primeros resultados: ocupa el segundo lugar internacional, detrás de los Estados Unidos de América. Sin embargo, este mercado de automóviles en China es sui géneris y muy diferente al conocido en Occidente.
Luego de la fuerte concentración de la industria francesa de automóviles en el actual Grupo PSA, pocos recuerdan la diversidad de firmas que existieron en el país galo, uno de los más florecientes en los años cincuenta y sesenta. Un señor llamado Jean Daninos había comenzado su vida industrial como carrocero y fundó, en 1939, la Forges et Ateliers de Construction d'Eure et Loir (o sea FACEL) y se especializó en el ensamble del Simca Sport y el Ford Comet.
A principios de los años sesenta, Ford estremeció al mundo con su Ford Mustang. Sus rivales debieron comenzar a remontar la cuesta para hacerle frente, pues habían sido tomados completamente por sorpresa. General Motors puso de inmediato sus descomunales recursos en el proyecto de una respuesta al increíble pony car de Ford. Esta es la historia.
A mediados de los 60, Alfa Romeo, a través de su sección de carreras Autodelta dirigida por Carlo Chiti, desarrolló un auto excepcional para dar batalla a los Porsche en la categoría Sport Prototipo. Este era el Tipo 33, un bólido con motor V8 de dos litros de cilindrada y elevado performance que probaría más tarde con los numerosos triunfos.
Luego de la II Guerra Mundial, la austeridad primaba en todos los aspectos de la vida en Europa, como era lógico. Eso no fue impedimento para que la compañía Rolls-Royce recuperara el privilegiado sitio que durante años había ganado en el sector de automóviles de alto precio.
En los primeros años de la década del 20, EEUU gozaba de un boom económico que hoy se conoce como "THE ROARING TWENTIES". Las marcas de automóviles de lujo luchaban por obtener una parte de ese mercado lanzando automóviles técnicamente avanzados. Dentro de este panorama "PACKARD MOTOR CAR COMPANY" presentó, a mediados de 1923, el SINGLE EIGHT un auto con motor de ocho cilindros y cuyo cigüeñal se apoyaba en nueve bancadas, lo cual daba a este auto un andar silencioso y sin vibraciones.
Entre los autos pequeños y fuertes con que emergió Europa al mercado automotriz luego de la Segunda Guerra Mundial, fue importante la desaparecida marca francesa Simca. Esta firma produjo en aquel entonces autos excelentes en su clase y su posterior desaparición se debió, en buena medida, a su asociación con ese ”Triangulo de las Bermudas“ automovilístico que se ha llamado Chrysler Corp.